#Reto12Votos Semana75- Pecados Capitales

 

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Hola, bienvenidos a mi blog!

Digo presente en esta nueva semana del #Reto12Votos después de haber escrito sobre los animales en el reto pasado. Esta vez el #Reto12Votos nos propone en su semana #75 crear una publicación con el tema Pecados Capitales y a continuación les dejo mi entrada.

Pero antes, te entrego parte de la Huella histórica de esta iniciativa:

Antes de iniciar de lleno con mi propuesta me tomo un momento para recordar al precursor de esta propuesta @pavelnunez quien buscó propiciar un espacio para promover el ejercicio de la escritura en dos direcciones: redactar un post y comentar, actividades vitales para la interacción dentro de nuestros blogs y que se refuerza con el voto a cada una de ellas. Así mismo, es menester mencionar a @avellana, quien, hasta el día de hoy, coordina esta hermosa propuesta.

¡Bien, ya no los distraigo más, aquí mi entrada!

 

Pecados capitales y sus opuestos

 


¿Opuestos? Sí, porque en esta vida todo tiene su contrario o contrasentido. Así como tenemos la risa, tenemos el llanto. Para el miedo, la valentía. Entonces, por qué no pensar en escribir sobre los opuestos al tema en cuestión. En este sentido, comienzo por lo siguiente:

Lujuria, gula, pereza, envidia, avaricia, soberbia e ira son los pecados capitales que conforman la lista de vicios que podemos sufrir en algún momento de nuestra vida. Llamados así, porque de ellos pueden derivarse otros pecados. En este sentido, puedo decir que como humanos somos susceptibles de pecar, de desear los del otro, de creernos más que los demás, de desear sin medida a alguien, de sucumbir al deseo excesivo de comer… Sin embargo, todos tenemos un límite y cuando ellos se superan, pues comienzan los problemas para nosotros.

Cuando estamos frente a esas situaciones, como personas conscientes de las consecuencias de nuestros actos, procuramos mitigar en nosotros estos sentimientos. Empezamos, entonces a pensar en sus opuestos y, poco a poco, vamos recobrando la cordura y nuestra paz.

Precisamente, la afortunada ventaja de encontrar relaciones duales en todos los aspectos de nuestra vida, nos permite pasar:

-De la Gula a la Templaza que no es más que moderar nuestros sentidos y voluntad para ir en contra de excesos que podrían dañarnos.

-De la Lujuria a la Castidad y no me refiero al acto de cohibirse a los placeres sexuales. No. Me refiero al hecho de moderar ciertas conductas que pudieran afectarnos a largo plazo. ¡Vamos¡ tener un encuentro amoroso siempre será algo placentero, pero si nos dejamos llevar podría perjudicarnos. De alguna manera, todos sabemos con quien sí y con quien no.

-De la Soberbia a la Humildad, aceptando que no somos mejores que nadie y que formamos parte de una sociedad en la que todos tenemos para aportar. Comprendiendo que un título no nos hace mejor que otros, al contrario, nuestros sentimientos y acciones determinan nuestro lugar frente al otro.

-De la Avaricia a la Generosidad, intentando poner de nuestra parte para compartir en la medida de nuestras posibilidades con los demás. En este punto, cabe destacar que no se trata sólo de lo material, también entran aquí aspectos espirituales. Nadie que no conozca la empatía y solidaridad, difícilmente podrá entender el valor de la generosidad.

-De la Ira a la Paciencia, procurando respirar y contar hasta diez para evitar sucumbir frente a las emociones que pudieran dañar a otros y a nosotros mismos. Conciliar siempre será la mejor opción para todos. Sin embargo, esto no implica tener que aguantar. No. mientras más aguantemos, más nos enojamos, por esa razón las cosas deben decirse de la mejor manera posible asumiendo las consecuencias de lo que hacemos.

-De la Envidia a la **Caridad, ** particularmente considero que este es un pecadillo peligroso para todos, porque puede llevar a desear lo de otros y en ese desear las personas podrían ser capaces de hacer cualquier cosa para arrebatárselo. Además alimenta el resentimiento y, poco a poco, nos destruye.

Y, por último, de la Pereza a la Diligencia, asumiendo que, a veces, no basta con desear las cosas, tenemos que ir por ellas para lograrlas y esto implica tomar las riendas de nuestras vidas y comenzar a asumir nuestras responsabilidades en las cosas que nos suceden.

Todos tenemos la forma de evitar caer en emociones y sentimientos que dañen nuestro espíritu. Sólo depende de ti caer en los extremos. Particularmente, confieso que me gusta comer, pero trato de no abusar, porque los excesos me llevaron a enfermar física y emocionalmente. También me cuesta un poco emprender, pero con el tiempo aprendí que las cosas no llegan solas y por eso, empecé a gestionar ¡Ja,ja,ja! De la envidia, me aparto, considero que es un sentimiento que nos afecta mucho espiritualmente. Podemos admirar a alguien, pero nunca desear apropiarse de sus logros, al contrario, tenemos que intentar recorrer nuestro propio camino y aprender de él.

Si deseas participar en esta iniciativa, visita esta publicación.

Los separadores fueron elaborados por mí en powerpoint

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